Capítulo 158 Capítulo 157

El sol matutino se filtraba por los amplios ventanales de la cocina, iluminando la barra de granito blanco.

Sin embargo, la luz radiante no lograba disipar la atmósfera densa y helada que envolvía el ático.

Eira había pasado la noche en vela en la habitación de invitados.

Tenía los ojos inflamados y...

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