Capítulo 36 Capítulo 36

La primera luz del amanecer bañó la habitación con un tono dorado y frío. El lago, afuera, permanecía en absoluta calma, devolviendo el reflejo perfecto de los picos nevados. En el interior del dormitorio, el calor de la noche anterior aún flotaba en el ambiente, impregnado del aroma a madera y lava...

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