Capítulo 42 Capítulo 42

El fuego del encendedor se extinguió rápidamente sobre el cemento húmedo del muelle, dejando tras de sí un pequeño montículo de cenizas negras que la llovizna del puerto barrió y disolvió en segundos. Las llamas se habían tragado los sellos de la clínica clandestina, los expedientes médicos alterado...

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