Capítulo 50 Capítulo 50

Nereo bajó la cabeza hasta que sus labios casi rozaban los de ella. El aliento a alcohol inundaba el rostro de Cora.

—Entonces demuéstralo —siseó—. Demuéstrame que eres mía. Deja de jugar conmigo.

Cora intentó calmarlo. Con la mano libre, tocó su mejilla con ternura, acariciando esa piel áspera cu...

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