Capítulo 58 Capítulo 58

Las palabras de la anciana golpearon a Nereo. El aire se le atascó en los pulmones. El pecho comenzó a subírsele y bajársele a un ritmo frenético; la vista se le nubló de puntos negros y las manos le empezaron a temblar con un espasmo violento que no podía controlar.

El hombre imponente, el Zar desp...

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