Capítulo 79 Capitulo 79

El sol de la tarde caía como plomo derretido sobre las calles polvorientas del muelle, pero en el alma de Úrsula solo había una sombra helada de rabia y humillación. Aún sentía en la cara la humedad asquerosa de la saliva que el Zar le había arrojado frente a su propio rancho y de Cora.

Tenía la pi...

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