Capítulo 21

Cuando la puerta finalmente se abrió, Kelvin intentó cerrarla de golpe, pero logré abrirme paso hacia adentro. Su apartamento era un desastre, mucho más allá del desorden habitual. Había ropa tirada por todas partes, platos amontonados en el fregadero, y la habitación olía a rancio, como si no hubie...

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