CAPÍTULO 319

ALINA

La mano de Alexander se deslizó hasta la nuca y me atrajo hacia él. Sus dedos se enredaron en mi cabello y se tensaron, obligándome a echar la cabeza hacia atrás para que no tuviera más opción que enfrentarme a esos intensos ojos azules. Ya respiraba con dificultad.

—Por fin —murmuró contra ...

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