Capítulo 111 Furia contenida.

En el centro de la ciudad, Alma sonreía mirando aquellas rascadoras coloridas para gato; entre todo lo que había ocurrido, apenas y habían comprado lo estrictamente necesario para Bolita, y siendo el departamento de Emiliano mucho más grande que el de ella, supo de inmediato que definitivamente aque...

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