Capítulo 116 Con respeto.

Dejando unos billetes sobre la mesa, Marcus salió del lugar. Aborrecía con toda su alma aquella ciudad. Madrid era simplemente asquerosa, ruidosa y demasiado pretenciosa; en su época de estudiante las cosas no eran mejores, y su conveniente amistad con Maximiliano Ortega nunca lo hizo realmente feli...

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