Capítulo 123 Suya para siempre.

Su garganta quemó y sus ojos picaron al suponerlo.

Él cerró los ojos al lamentarse y dejó escapar el aliento.

—¿Cómo puedes decir eso? — su voz también fue baja sin perder su gravedad.

Alma perdió fuerza en el abrazo que Emiliano le daba y tragó pesadamente, en ese momento un sollozo quiso escapa...

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