Capítulo 63 Una risa cruel.

— Está delicioso. — dijo Alma con ánimo, al probar aquel filete Mignon, que casi se deshacía en su boca.

Emiliano sonrió y no pudo dejar de mirarla; sabía que ella se estaba haciendo la fuerte, pero había notado como sus manos temblaban cuando habían visto a Amelia Ortega a lo lejos.

Le había dich...

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