Capítulo 75 Perdidos en la mirada del otro.

— Espera… — musitó Emiliano sintiendo su cuerpo arder.

Tomando de la cintura a su amada Alma, la sometió debajo de él en aquella cama y luego comenzó a besarla nuevamente. Desde sus labios carnosos, comenzó aquel recorrido de besos cortos que tan solo encendían más y más a la hermosa castaña…entonc...

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