Capítulo 7

Layla se acerca a mí y me consuela mientras lloro desconsoladamente.

—Vamos, vamos a llevarte a casa.

Me ofrece una mano para levantarme del suelo y la acepto.

—Ojalá nunca hubiera venido, pero ¿cómo iba a faltar? Es el cumpleaños de mi querido hermano.

—No puedo creer que él haya venido, arruin...

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