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DRAVEN

Justo cuando estiré la mano para agarrar la manija de mi SUV blindada, escuché el sonido suave y silencioso de unos pies descalzos caminando despacio sobre el frío piso de concreto.

Me di la vuelta y, de inmediato, dejé de respirar. Mi intención era irme sin que ella se enterara.

Eira vení...

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