Capítulo 50

—Bella, espero que hayas disfrutado del espectáculo.

Isabella tragó saliva con fuerza mientras se deslizaba fuera de la cama, con la cabeza gacha; sus ojos alcanzaron a ver las bragas tiradas cerca de sus pies. Se estremeció y volvió a apartar la mirada, manteniendo la vista clavada en el suelo.

—...

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