Capítulo 19.

Punto de vista de Rosalia.

Cuando me desperté al día siguiente, sentí que estaba envuelta en un abrazo cálido. Tenía la cabeza y una de mis manos apoyadas contra algo duro y, aun así, suave.

Abrí los ojos con cuidado y vi que estaba mirando de frente un pecho desnudo, muy musculoso y bien tonifica...

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