Capítulo 69.

Punto de vista de Rosalia.

Al día siguiente desperté en los brazos de Silas. Revisé con cuidado sus signos vitales y me aseguré de que su herida estuviera bien.

—Buenos días, preciosa —dijo Silas con esa voz ronca de recién despertado, y no pude evitar sonreírle.

—Buenos días, amor. ¿Dormiste bie...

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