Capítulo 11 Padres muertos

El teléfono desechable vibró a las 6:42 de la mañana.

Clara abrió los ojos en el sótano frío. Javier ya estaba despierto, revisando armas sobre la mesa. La miró de reojo cuando contestó.

Era un número desconocido.

—¿Sí?

Una voz distorsionada habló al otro lado:

—Ve a la casa de tus padres. Ahor...

Inicia sesión y continúa leyendo