Capítulo 21 El rastro del dinero

El viento aullaba colándose por el cristal destrozado de la parte trasera. A más de ciento cuarenta kilómetros por hora por las carreteras secundarias a las afueras de Madrid, el frío de la madrugada cortaba como cuchillas, pero dentro del vehículo la temperatura era volcánica.

Javier daba volantazo...

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