Capítulo 41 la celda

El eco de la cerradura electrónica retumbó en la estrecha celda como una sentencia.

Tres metros de largo. Dos de ancho. No había espacio para escapar.

Pedro respiraba con dificultad. El corte del costado seguía sangrando bajo el uniforme penitenciario y las costillas le ardían con cada inspiración. ...

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