19.

Mi boca se abre de par en par mientras siento que mi cara se sonroja de nuevo. ¿Cómo se supone que debo responder a eso?

—¡D-Deckette Ro! —jadeo—. ¡N-no soy tan vieja! Él se ríe de nuevo y suelta mis manos. Enderezándose, le da unas monedas al vendedor y me jala.

—¿A dónde me llevas ahora, rami...

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