35

—¿Y luego qué pasó? —Mis damas chillan de alegría y anticipación. Me río y luego suspiro.

—Hubo un fuerte aplauso desde dentro del palacio y un grupo de personas bulliciosas salió al balcón junto a nosotros.

—¿Qué?! —exclaman Lola y Tilly.

—¡Qué gente tan horrible! —gime Lola.

—¡Interrumpir a nu...

Inicia sesión y continúa leyendo