4.

Las gallinas se alborotan mientras galopamos a su lado, cacareando y batiendo sus alas en protesta por nuestra repentina aparición. Detengo al caballo y salto. Le acaricio el cuello sudoroso y lo llevo al abrevadero. Lo ato y corro hacia la casa.

Los Lakewood viven en una gran extensión de tierra q...

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