Capítulo 16

Nos miramos intensamente y él reconoció de inmediato a quién pertenecía ese gruñido. Me tomó de la mano mientras corría fuera de la Torre y me dijo que me quedara dentro del castillo.

—¡Es Aries! —reconoció.

—¡Quédate aquí, Crema. No salgas del castillo! —ordenó.

—No. Iré contigo quieras o no, Al...

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