Capítulo 33 La rendija

La rendija

El recado del río llegó con el pan. Sofía viva. Quietud. Un guardia que juraba no haberle dado papel. Damien oyó la frase y asintió una sola vez, como si cada mañana tuviera que volver a clavar esa negativa. El asiento de la derecha seguía vacío. El café negro, en su taza, sin nota. El l...

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