Capítulo cincuenta y seis

Seguramente, Malion nos espera en el Comedor, pacientemente de pie junto a las ventanas en el lado más alejado de la pared, mirando el atardecer que se desangra sobre el horizonte en un beso de despedida a la tierra. Aunque no tengo dudas de que escucha nuestra entrada, el Capellán no se mueve para ...

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