Capítulo 11

EVE

La luz del sol se colaba por el hueco de la cortina directo a mis ojos. Los abrí despacio, con todo el cuerpo gritando de dolor. Al intentar moverme, descubrí a Isabella sentada a mi lado en una silla, su traje impecable, los ojos fríos y vigilantes.

—La Bella Durmiente por fin despierta —dijo...

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