Capítulo 157

SEAN

A la mañana siguiente, encontré a Eve vestida en la isla de la cocina, tomando café. La luz del sol se le enredaba en el cabello. Por un segundo, no pude moverme; solo mirarla existir en mi espacio, justo donde siempre la había querido.

—Buenos días —dijo al verme—. El repartidor acaba de irs...

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