Capítulo 40

EVE

El sábado por la tarde empujé las puertas de vidrio del asilo de ancianos, y el olor a desinfectante me golpeó con fuerza. La enfermera del puesto me saludó con la cabeza.

—La señora Carter ya volvió de terapia física. Está esperándola en su habitación.

Mamá alzó la vista cuando entré; sus oj...

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