22. La ayuda del abuelo

—¿A qué debo el placer de que mi querido nieto comparta el almuerzo conmigo? —preguntó Leandro a Lucien tan pronto como se sentaron en la sala de estar.

—Bueno, no voy a andarme con rodeos, ya que en realidad estoy en una situación urgente —Lucien borró la jovialidad de su semblante.

El anciano no...

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