46- Mantén los sueños

Llego un poco tarde —esta es la mentira que se me ocurre en el último momento, una que decido acompañar con una sonrisa de cartón que no podría ser más rígida y falsa—. Pero lo que importa es que ya estoy aquí, ¿no?

—Bueno, sí —responde él. Sé que me conoce lo suficientemente bien como para detecta...

Inicia sesión y continúa leyendo