Capítulo 165 165

Inmediatamente acepté su pedido, tomando la diadema en mis manos antes de colocarla con cuidado en su cabeza, y juro que puedo llorar ahora que veo las orejas negras sobresaliendo entre sus cabellos del mismo tono.

-¿Quedó bien? -Preguntó mi chica, ansiosa.- Pusiste cara de tonto...

-Te qued...

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