Capítulo 191 191

Ares terminó riéndose de mi preocupación, pero solo me dio un besito en la cabeza antes de salir de la cama y caminar hasta la puerta. Tan pronto como la abrió, nuestro hijo corrió dentro y saltó sobre el colchón, entonces le pedí disculpas acariciando su cabecita peluda.

-Ya vuelvo, cariño -avisó...

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