Capítulo 19 Amnesia

Fabio, que no entendía cómo había entrado allí se puso de pie con la boca abierta.

—¿¡Quién le dió permiso para entrar?! —exclamó, y Cielo también lo enfrentó.

—¿Estabas husmeando tras la puerta?

—Respondiendo a su pregunta, doctor, a su secretaria le gustan los billetes de quinientos. Y sí, docto...

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