Capítulo 24 De alta

Christian se lo dijo a Zoé tres días después, en la habitación 302, con el neurólogo presente y una silla vacía al otro lado de la cama. Zoé lo escuchó con las manos sobre la colcha y una sonrisa que le crecía por momentos.

—¿Puedo volver a casa?

—Sí. —Christian se metió las manos en los bolsi...

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