Capítulo 8 CAPÍTULO EXTRA

El silencio que siguió fue tan denso que Cielo pudo oír el zumbido del aire acondicionado. Christian no negó nada y ni siquiera parpadeó.

—¿Y bien? —dijo ella—. ¿La lee o no?

Él desdobló la hoja, la leyó despacio, con las cejas cada vez más juntas. Cuando terminó, la dejó sobre la mesa y se recost...

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