CAPÍTULO VEINTISIETE ~ Dolor. Miedo. El pasado.

Él se pasa una mano frustrada por el cabello y se levanta de la cama, sus movimientos son lentos.

—Aria, levántate y vete a casa. ¡Ahora!— ordenó, su voz gutural y ronca, pero va directo a mi entrepierna.

Me levanté y, en cambio, comencé a quitarme los pantalones grises de las piernas. Noté que es...

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