Capítulo 37 37

—No me toques aunque me caiga.

Darian pronunció la orden sin mirarme y avanzó por el túnel con el agua hasta los tobillos.

—Si te caes, me reiré —respondí—. Si te ahogas, consideraré que la prohibición admite excepciones.

—Qué alivio haberme casado con una mujer razonable.

—Y yo con un hombre que ne...

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