Capítulo 48 48

—Sí te quise.

Darian seguía frente a los cristales que guardaban nuestras declaraciones perdidas.

—No puedo recordarlo.

—Yo tampoco recuerdo que me amaras. Eso no significa que puedas exigirme repetirlo para aliviarte.

Su mano se cerró sobre el borde de la mesa.

—No te lo exigiré.

—Bien.

Salí antes ...

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