Capítulo 51 51

—Dame la mano.

Darian miró mis dedos como si ya no recordara cuántas veces los había tocado.

—¿Esto va a doler?

—Probablemente.

—Agradezco que hayas perdido la costumbre de mentir para tranquilizarme.

—No la perdí. Dejé de utilizarla contigo.

Una sombra de su sonrisa apareció y se extinguió bajo las...

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