Capítulo 55 55

—No fue tu cuerpo quien recordó. Fue mi madre.

Darian continuó arrodillado ante mí, con los dedos alrededor de mi tobillo y la mirada fija en la cicatriz detrás de mi rodilla. La presión era leve. Respetuosa. Eso no impidió que el calor subiera por mi pierna.

—¿Mara me enseñó ese apodo? —preguntó.

—...

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