Capítulo 60 LX

Antes de que los jóvenes pudieran articular una sola súplica por sus vidas, los soldados, actuando como extensiones de su voluntad asesina, desenvainaron sus espadas. La esencia roja de los amantes salpicó las finas telas de seda que cubrían la cama noble, mezclándose con el sudor y el perfume ranci...

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