CAPÍTULO VEINTINUEVE

DAMIEN

Había algo irritantemente poético en un paseo en bote de remos por un lago. De esos que los románticos sin remedio sueñan despiertos: luz del sol sobre el agua, risas que se pierden entre los árboles, dos amantes deslizándose con suavidad sobre ondulaciones de cristal.

Lástima que nosotros ...

Inicia sesión y continúa leyendo