CAPÍTULO CUARENTA Y CINCO

BRIELLE

Ya me había tocado soportar toda clase de rumores antes. Venía con el territorio de ser un titular con mi nombre. Aquella vez un paparazzi me captó escabulléndome descalza de la fiesta en la azotea de una amiga, con los tacones colgando de los dedos, y en internet, encantados, me bautizaron...

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