Capítulo 129

Cayó la noche y las luces de la ciudad empezaron a brillar.

Charlotte por fin se relajó cuando su asistente salió de la oficina llevando el último documento firmado del día.

Se recostó en la silla, con los ojos cerrados, intentando descansar. Las luces de neón de afuera se filtraban por los ventan...

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