Capítulo 164

Mientras tanto, Charlotte apenas se atrevía a respirar desde su escondite, con el rostro sombrío.

La droga en su organismo todavía no se había disipado.

Si la encontraban ahora, solo Dios sabía qué clase de muerte le tocaría.

Al pensarlo, Charlotte recorrió el lugar con la mirada, pero enseguida ...

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