Capítulo 179

En cuanto esas palabras salieron de sus labios, a Charlotte le ardieron las orejas y el rostro se le tiñó de un rojo intenso.

—Tú… estás despierto… Entonces ¿por qué no abriste los ojos?

—Porque quería escuchar un poco más de tus pensamientos sinceros —en los ojos de Alexander asomó un matiz de di...

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