Capítulo 83

Lydia miró a Charlotte con horror cuando esta se incorporó, y encontró los ojos de la chica afilados y claros, como dos cuchillas que le cortaban directo el corazón.

Nada que ver con la mirada aturdida y vacía que había tenido durante el día.

—Tú... tú no...

Al ver a Lydia trabarse con las palabr...

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