Capítulo 150 La advertencia

Gracias, Leandro, por defenderme, aunque yo a este hombre no le tengo miedo porque perro que ladra no muerde.

—Sí, pero este cabrón ya me tiene harto, le ha faltado el respeto a dos mujeres que son intocables para mí… Royer, me estás tentando y no quiero sorpresas cuando te vuele la cabeza en esta ...

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